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Leí este libro recientemente y, aunque al principio pensé que iba a ser una tontería, lo cierto es que poco a poco me fue atrapando, haciendo que quisiera saber más y más de sus personajes. Por ahora, os dejo con la sinopsis:


En el caluroso verano de 1974, Kate Mularkey ha decido aceptar su papel de cero a la izquierda en la vida social de su instituto. Hasta que, para su sorpresa, «la chica más guay del mundo» se muda al otro lado de su calle y quiere ser su amiga. Tully Hart parece tenerlo todo: belleza, inteligencia y ambición. No pueden ser más distintas. Kate, destinada a pasar inadvertida, con una familia cariñosa pero que la avergüenza a cada momento, y Tully, envuelta en glamour y misterio aunque poseedora de un secreto que la está destrozando. Contra todo pronóstico, se hacen inseparables y sellan un pacto para ser mejores amigas para siempre.


En el libro se nos van narrando las vidas de estas dos mujeres desde que ambas se conocen en la adolescencia. En ocasiones se nos ofrece la perspectiva de Kate y en otras, la de Tully. Las dos son personajes muy prototípicos, con las que es fácil identificarse o reconocer en ellas a personas que conocimos en nuestra adolescencia.

Por un lado, tenemos a Kate, la clásica empollona o patito feo que, incluso en su evolución hacia cisne, continúa siendo la típica chica buena, guapa pero sosilla, con una base familiar estable y ningún problema grave en su vida. Una chica de la que es fácil enamorarse cuando percibes su ternura y altruismo, pero que no brilla a simple vista.

Todo lo contrario de Tully, o Tallulah Hart, la chica “mala” del instituto, la rebelde que fuma a escondidas, va a fiestas y comete auténticas locuras. Una chica con un carisma impresionante, cara y cuerpo de modelo, estilo, ambición y mucho empuje. Pero también tiene un montón de defectos, entre ellos un asfixiante egocentrismo, orgullo (jamás pide perdón por nada), egoísmo e incapacidad para amar ni ser amada. Este último detalle le viene sobre todo a causa de su familia desestructurada: un padre ausente, una madre adicta a las drogas que jamás se ha hecho cargo de ella y una abuela que murió siendo ella apenas una adolescente.

Creo que en nuestra vida todos hemos conocido a una Kate y a una Tully, lo que no es tan común es que personas así se hagan amigas, especialmente durante la adolescencia. Sin embargo, en su caso sucede y dicha amistad continúa a lo largo de todas sus vidas, en las que somos testigos de sus logros y fracasos, de sus alegrías y desgracias, de sus amantes, de sus deseos y esperanzas.

El libro nos hace reflexionar acerca de muchas cosas, como por ejemplo, cómo a veces preferimos callar y no confesar nuestro deseo más profundo por temor a decepcionar a los demás; cómo a veces, el miedo de perder algo que ni siquiera tenemos nos incapacita para luchar por ello. A través de la historia aprendemos que, a veces, cuando se quiere a alguien de verdad, da igual el orgullo o a quién le corresponde pedir perdón. En suma, aprendemos que lo más importante en la vida, más allá del éxito, de la realización personal y de nuestro aspecto físico, son las personas que la comparten con nosotros. Porque indefectiblemente llegará un momento en el que ya no seremos jóvenes, guapos ni exitosos… pero si seguimos rodeados de aquellos a quienes queremos, nuestra vida habrá valido la pena.

Como broche final a mi reseña, me gustaría señalar dos aspectos más de la novela que me llamaron la atención. Uno es que me encantó cómo se va viendo la evolución de la ropa y los peinados a través de las chicas (dado que el libro comienza en la década de los 60 y se extiende hasta casi nuestros días). La escritora describe de forma concienzuda cómo se visten, peinan y maquillan, y sobre todo si eres chica o te interesa el mundo de la moda, opino que es una parte muy interesante del libro. Aparte de esto y como es evidente, también resulta curioso ir viendo cómo cambia el mundo, la aparición de la tecnología, mención de sucesos importantes en la historia, etcétera.

Otra curiosidad es que, por más que me gustó la historia y las relaciones entre los personajes, no logré que me cayeran bien ni Kate ni Tully. Por algún motivo, ahora que han pasado una semana o dos desde que me terminé la novela, me doy cuenta de que me repelen bastante las dos, y no sé muy bien por qué. Lo cierto es que no llegué a identificarme con ninguna (aunque sí he conocido a muchas personas como ellas, como he dicho al principio). Creo que en ocasiones me da rabia su forma de comportarse o cuando toman decisiones estúpidas, bajo mi punto de vista, claro.

Mi nota final es un 7 sobre 10. Le daría un 8, porque la historia no decae en ningún momento, pero creo que se acaba haciendo un poco demasiado larga y acabas harto de los personajes. El final no me gustó nada, lo cual también se ve reflejado en mi valoración.

¿Y vosotros? ¿Lo habéis leído? ¿Podría interesaros tras leer mi reseña?

No olvidéis dejarme un comentario si os ha gustado el post o tenéis algo que decir 🙂

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