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Este libro me ha parecido lo mejor que he leído en muchísimo tiempo. Antes de avanzaros nada más, os dejo con la portada y el argumento:


9788467048957

Ese olor…¿son violetas? Nunca había conocido a nadie que llevara el perfume a juego con el color de los ojos.

Marta Robles hace su primera incursión en la novela negra por la puerta grande, con una ambiciosa obra coral, con dos pilares clásicos, el detective desencantado y lafemme fatale, en torno a los que pivota una trama muy turbia que se desarrolla en múltiples escenarios.

La mujer es Misia Rodríguez de Rothman, la bella y sensible esposa de un magnate del mundo de la comunicación, que cae fascinada por Artigas, el escritor de más éxito del momento, cosmopolita, mujeriego y con un punto cínico. 

Y el detective es Roures, un ex corresponsal de guerra a quien, después de varios años dedicado a la investigación de infidelidades y tras perder la énesima batalla de su vida, le toca empezar de nuevo desde una modesta buhardilla de Malasaña. A él acude la joven Katia Kohen con un sorprendente convencimiento: Artigas no sólo mató a su madre, de quien fue amante, sino que ha asesinado al menos a otras tres mujeres.


Como ya he comentado en algún otro post, adoro la novela negra. No es fácil que un libro me atrape por completo en general, siempre me dejo absorber por las historias, pero no siempre me enloquecen y este lo ha conseguido con creces.

Creo que uno de los motivos por los cuales me ha encantado es el personaje de Misia. Me parece fascinante, desde el elegante modo en que se viste adoro las descripciones de su ropa y sus joyas hasta su carácter reflexivo y triste. Ninguno de los otros personajes le llega ni a la suela de los zapatos: ni el detective Roures, que me parece soso y estúpido, pese a ir de maduro interesante, ni el odioso de Artigas, el escritor me niego a creer que todas las mujeres caigan rendidas por un idiota semejante ni desde luego, la repelente Katia, la hija de la víctima más reciente, una niñata relamida que piensa que el dinero, la juventud y la belleza pueden comprarlo todo.

La historia nos cuenta cómo esta última contrata los servicios de Roures para desentrañar el misterio de la muerte de su madre, una mujer ya entrada en años que mantuvo una relación con el escritor en el pasado, y que acaba de morir en extrañas circunstancias… como otras tres mujeres que también fueron amantes del tal Artigas. El detective no se fía del todo de Katia, pues sospecha que le oculta algo, pero el caso le resulta tan interesante que se mete de lleno en él. Enseguida topará con un hecho sorprendente: la actual amante de Artigas no es otra que Misia Rodríguez de Rothman, la esposa del dueño de la editorial para la cual trabaja el escritor, y por tanto, su jefe.

De forma paralela a la investigación, el libro nos ofrece retazos del pasado de Roures como reportero de guerra. Sabemos por sus palabras que le pasó algo terrible, tanto que le llevó a alejarse no solo de su profesión sino también de una amiga (o novia), por lo que deja entrever la historia, y convertirse en detective. Bajo mi punto de vista, sin embargo, esta historia no tiene ni la mitad de interés que el tema de los asesinatos, quizá porque no me gustan mucho los temas de guerra. De hecho, os confesaré que al comenzar la novela y ver la clase de horror que se describía, a través de los recuerdos y pesadillas de Roures, estuve a punto de dejar de leerla. ¡Menos mal que no lo hice!

Otros temas que se tratan en la novela, y que no son santo de mi devoción pero los menciono por si a alguien le interesan, son la prostitución y la trata de blancas, el antisemitismo (y los judíos en general), la misoginia y la violencia.

No hubo ni un solo momento a lo largo de la historia en que me aburriera, y creo que ese es otro gran punto a su favor. El interés no decae, la trama está bien hilvanada y los personajes son creíbles, aunque reconozco que me esperaba algo más del final. Tuve un poco la sensación de que la autora se había hartado y quería terminar de una vez con la novela, porque hay temas que quedan muy en el aire. Imagino que esa era la intención, pero a mí no me gusta cuando no se sabe bien del todo qué va a pasar con algún personaje, o si el final es demasiado vago en ciertos aspectos.

La elección del culpable tampoco me gustó; en un principio llegué a pensar que era incluso absurda, aunque me lo vi venir bastantes páginas antes del final. Luego reflexioné y me dije que tenía cierto sentido, pero me hubiera gustado otro tipo de desenlace. También supongo que cuando uno lee tantos libros policíacos es difícil que algo sorprenda de verdad, y tampoco se lo reprocho, pues como he dicho el libro me gustó de principio a fin.

Como curiosidad, decir que me he quedado con las ganas de oler la fragancia que da nombre al personaje principal, Misia de Chanel, pues aunque existe, es de una línea tan exclusiva que es imposible encontrarla en tiendas. De hecho, he mirado por Internet y una mera muestra de 4 ml… ¡cuesta más de 20 euros por eBay!

Mi nota final para este libro es un 9 sobre 10 y os lo recomiendo de corazón si sois amantes de la novela de intriga. Si además si os gusta la moda y los ambientes elitistas, os encantará.

Para acabar, os dejo con un par de citas de la obra que me gustaron mucho, a ver si así despierto vuestro interés:

«Imposible no seguirte sabiendo que caminas.»

«Te escribiría más. Pero escribir es mi oficio y siento un cierto pudor que me hace difícil hablarte por escrito de cosas que te diría con la voz, con los ojos, con la respiración y con las manos. Cosas que, si dije antes, ya no recuerdo haber dicho. Así que las dejaré para nuestra próxima conversación a la distancia adecuada, o sea inferior a unos cinco centímetros de mi boca a tu boca o a lo que sea. El resto, las palabras que puedan decirse a una distancia de entre cinco y cincuenta centímetros, te las diré cuando aceptes comer conmigo.»

No olvidéis darle al Me gusta y dejarme un comentario si queréis darme vuestra opinión sobre la novela 🙂

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