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Como ya comenté en mis anteriores entradas sobre esta escritora, que podéis leer AQUÍ y AQUÍ, tenía ganas de hincarle el diente a algún otro libro suyo, en parte para confirmar si seguía con sus clichés habituales en cuanto a los personajes y las localizaciones. Pero antes de desvelaros mis impresiones al respecto, vamos a echarle un ojo a la portada y el argumento. Os dejo la portada original alemana porque era la única con buena calidad (como curiosidad, comentar que el título real es La decisión).


Die Entscheidung von Charlotte Link

La novela que desbancó a J.K. Rowling, Elena Ferrante, Henning Mankell, Stephen King y Jojo Moyes en las listas de libros más vendidos en Alemania.

«¿De quién te escondes?» Al final Simon tiene que hacer esa pregunta a Nathalie. Dos días atrás se tropezó con esta joven en la playa. Estaba demacrada y asustada, y él se ofreció a ayudarla. Una decisión impulsiva que se ha vuelto en su contra, pues desde entonces se han visto envueltos en una espiral creciente de violencia y muerte, que les ha convertido en blancos…, ¿de quién?

Nathalie no está simplemente perdida o desamparada, como él creyó. ¿Es una víctima? ¿Es culpable? ¿Qué está pasando?

¿De quién te escondes?, un suspense psicológico impecable, nos lleva a una decisión cuyas consecuencias, como sucede tantas veces, era imposible prever, al tiempo que va atrapándonos en una historia de secretos, mentiras, asesinatos y una sórdida red que trafica con los sueños y la vida de quienes tienen poco que perder.


Decir ya de entrada que de las tres novelas de Charlotte Link que he leído, esta es la que menos me gusta. Y es  que el tema principal (trata de blancas) no me interesa en absoluto. Además, aunque para variar la localización ha cambiado, y por una vez no estamos en Scarborough, los personajes siguen los mismos patrones de siempre. Vamos a analizarlos un poco por separado.

Para empezar tenemos a Simon, un traductor freelance recién divorciado, amargado por la relación que tiene con su padre y por la facilidad con que su ex mujer lo manipula, en muchos casos valiéndose de sus hijos. Se trata del prototipo de hombre que aparece siempre en las novelas de Charlotte Link: débil, empeñado en caer siempre bien a todo el mundo, fácilmente manipulable… un calzonazos, vaya, el típico pagafantas que se deja arrastrar siempre por las situaciones y no es capaz de tomar su vida por las riendas y plantar cara a los que se aprovechan de él.

Por otro lado, tenemos a Nathalie, el peor personaje del libro bajo mi punto de vista. Se trata de una chica con muchos problemas en su pasado (una madre alcohólica,  problemas psicológicos y alimentarios durante años) que en un principio nos parece una especie de animalito desvalido al que dan ganas de proteger, pero poco a poco va perdiendo esa aura de inocencia y fragilidad que habíamos visto al principio y acaba dando la impresión de un lobo con piel de cordero. Al margen de ser insoportable y egoísta, hacer siempre lo que le da la gana sin importarle las consecuencias ni a quien hiere, y ser completamente dependiente desde el punto de vista emocional.

También tenemos a Jerôme, la pareja de Nathalie, otro prototipo masculino habitual de la autora. Se trata de un joven guapo y seductor, pero de nuevo con un interior lamentable: falta de valores morales, egoísmo, escasa capacidad de esfuerzo… Un vividor que solo quiere conseguir las cosas rápidamente sin tener que luchar por ellas ni trabajar lo más mínimo. Sin ningún tipo de ambición, un pelagatos, y para colmo también bastante crápula.

El resto de personajes no aparecen lo suficiente como para que me parezca oportuno hablar de ellos, así que paso a resumiros a grandes rasgos la historia, que como suele darse en los libros de Charlotte Link, va enfocando un personaje o grupo de personajes en cada capítulo, para mostrarnos diversas situaciones en el mismo momento temporal o a veces en distintos (por ejemplo, en las regresiones al pasado de Nathalie).

Básicamente, por un lado tenemos a Simon, que tras pelearse con su novia y descubrir que no va a contar con la compañía de sus hijos pequeños durante las Navidades, decide viajar de todos modos a su refugio vacacional en el sur de Francia. Allí conoce a Nathalie, una joven en los huesos y con pinta de vagabunda, a quien han pillado colándose en un apartamento. En un principio el dueño quiere llamar a la policía, pero al final Simon responde por ella y se la lleva a casa para ayudarla, porque el tipo es así de tonto y manipulable. A partir de ahí, comenzarán a producirse una serie de acontecimientos que irán complicando cada vez más la vida de Simón, y que implican el hallazgo de un cadáver y el desvalijamiento de su casa, por no mencionar la súbita aparición de su ex novia, que cambia de idea y decide ir a buscarle. Sobra decir que la pobre mujer se arrepiente al instante.

Paralelamente a esto, se nos cuenta la historia de una familia de Bulgaria, en concreto un matrimonio de cinco hijos, cada vez más pobres tras haberse quedado sin trabajo. Sin apenas comida ni calefacción, la desesperación les lleva a “vender” su hija mayor a una mujer que les promete convertirla en modelo y a cambio les entrega una suma de dinero, que según ella no es nada en comparación con lo que su hija ganará una vez llegue a Roma, donde está la supuesta agencia de modelos. Como podéis imaginar, los padres no vuelven a tener noticias de la chica, y es entonces cuando empieza su verdadero calvario.

Al margen de estas dos historias, van alternándose también otro caso aislado y en apariencia inconexo, de una mujer que aparece muerta en su casa tras haber sido torturada por unos matones que pretendían obligarla a confesar cierta información. En un principio parece como si las tres situaciones no tuvieran nada que ver, aunque enseguida nos damos cuenta de cuál podría ser la relación entre ellas, sobre todo cuando veamos que tienen un personaje en común que actúa como nexo de unión.

El libro no está mal, mantiene las dosis de misterio justas y no se hace aburrido del todo, aunque bajo mi punto de vista da demasiadas vueltas, y los personajes me parecieron menos creíbles y peor esbozados desde el punto de vista psicológico, por lo menos en comparación con las otras novelas de Charlotte Link que he leído hasta la fecha.

También me pareció un poco inverosímil que Simón se dejara arrastrar tanto por Nathalie, por muy manipulable que sea, al margen de la actuación lamentable de la policía cuando les llevan a la casa protegida (no doy más detalles para no chafaros la historia). No le encuentro muchos defectos específicos, pero por algún motivo la novela no me gustó demasiado y me dejó con una impresión desagradable.

¿Qué podéis encontrar en ella? Como os comentaba:  trata de blancas, relaciones amorosas con dependencia emocional extrema, trastornos alimentarios, alcoholismo, pobreza, desesperación, policías corruptos, sicarios… Nada muy agradable, y para colmo en el libro mueren o son heridos de gravedad varios inocentes, así que quizá fue por eso que me dejó con mal sabor de boca, al margen de que la novela termina con todo en el aire y deja por lo menos una situación importante sin resolver, algo que me molestó mucho. Odio ver que no quedan más páginas y que, sin embargo, no se han cerrado todos los conflictos que se nos han ido presentando desde el inicio.

Como nota final le doy un 6 sobre 10: en este caso mi opinión es aún más subjetiva de lo habitual, y es que como os decía el libro no está tan mal, pero a mí en concreto se me hizo muy desagradable. No creo que lea nada más de Charlotte Link en un buen tiempo, creo que ya me he quemado bastante.

Si os ha gustado esta reseña, no dudéis en darle al Like 🙂 También estaré encantada de leer vuestros comentarios si habéis leído esta novela u os apetece comentar cualquier cosa.

 

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