Tags

, , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

Juraría que topé con este libro en una de las listas de El Placer de la lectura, y al ver lo que decía el argumento me apeteció mucho leerlo. Como de costumbre, os lo dejo aquí debajo junto con la portada:


la-mujer-de-la-escalera-libro-e1517661574526

Un suicidio y un misterioso asesinato sirven de arranque a este relato donde dos universitarios recién licenciados afrontan una misión que cambiará sus vidas para siempre: la de localizar unos antiguos libros de teatro medieval.

Así comienza una trepidante búsqueda en la que los personajes acabarán encontrándose consigo mismos y con su propio destino, trazando a la vez el retrato de una generación fronteriza que luchó por conseguir un espacio propio en la España de los últimos años setenta y principios de los ochenta.

Una apasionante historia de intriga, de ambiciones y rencores, de amor y desamor, de frustraciones y deseos, donde los más turbios y los más nobles sentimientos se entremezclan y chocan dramáticamente, siempre con el telón de fondo del mundo teatral, ese espacio metaliterario en el que, como en un juego de espejos, no todo es lo que parece…


Me encanta cuando empiezo a leer un libro y se nota enseguida que ha sido escrito originalmente en español; me pasa con las novelas de Ruiz Zafón o con las de Pérez-Reverte, y me sucedó asimismo al comenzar esta. Se debe a una mezcla de cosas: la temática, el comportamiento de los personajes, el uso de un castellano mucho más culto, en el que incluso aprendo palabras que desconocía… Ya solo con estas características, un libro tiene muchos puntos para gustarme, y este caso no fue distinto.

La mujer de la escalera nos cuenta la historia de Sara, una estudiante universitaria que se ve arrastrada a la búsqueda de una colección de libros de teatro antiguo que podrían cambiar la historia de la literatura, dado que pertenecen a una época en la que supuestamente no se escribieron libros de este tipo. La aventura comienza cuando su amigo Ricardo, al que conoce del grupo de teatro al que ambos pertenecían y que acaba de disolverse, le propone acompañarle a visitar al decano de la universidad. El viejo profesor, que está punto de retirarse y hacia el cual ambos profesan una gran admiración, les habla de una obra de teatro medieval que por casualidad adquirió recientemente. Dicha obra podría probar que existieron otras piezas del mismo estilo en una época durante la cual el teatro se suponía en declive, y el anciano está obsesionado con encontrar el resto de libros que venían en el mismo pack, y que adquirió a través de una librería de segunda mano. Como él es ya muy mayor, decide dejar la tarea en manos de sus ex alumnos, a quienes antes pregunta si desean embarcarse en dicha búsqueda. Y por supuesto, ambos aceptan.

A partir de aquí comienzan las aventuras de los dos protagonistas, que al final se me antojaron algo flojillas, puesto que se van mezclando con otras historias de temática menos interesante, como los constantes escarceos amorosos de Sara, que parece no tener claro a quién desea de verdad. La chica tiene recurrentes fantasías con dos de sus amigos del teatro (incluido Ricardo, el joven que le acompaña en la búsqueda) así como con el nuevo decano de la universidad, Daniel Carvajal. Considero que esta parte le resta algo de interés o valor al libro, pues la chica se me hizo un poco pesadita (no es nada nuevo que el “héroe” de la historia me caiga fatal) y no entendí demasiado su forma de comportarse. Es un personaje bien trazado, pero en ocasiones absurdo e infantil, cuya forma de comportarse me resultó cuanto menos dudosa. En cambio, Ricardo es un personaje noble y tierno, si bien también tiene sus carencias, pero creo que eso lo hace más real. En cuanto a Carvajal, lo vi algo menos creíble, demasiado encorsetado en el prototipo de seductor sin escrúpulos, para no alargarme digamos que me pareció en exceso predecible y arquetípico.

Si bien como os comentaba la novela me gustó, me decepcionó bastante el motivo por el cual se titula La mujer de la escalera, pues al final es una tontería sin demasiado peso y en la historia. Creo que me molestó sobre todo porque fue la razón principal que me empujó a embarcarme en su lectura (al margen de su argumento), así que no pude evitar sentirme en cierto modo estafada.

Tampoco me entusiasmó el desenlace, aunque supongo que era lo más “justo” que podía pasar. La novela empieza casi por el final, así que no os desvelaré nada si os digo que las dos muertes con la que la historia arranca se me hicieron algo excesivas, sobre todo el suicidio de Ricardo (no os preocupéis, lo sabréis desde la primera página). También pueden volverse algo repetitivos y tediosos los constantes diálogos de La Celestina que se recitan, aunque en algún momento también resultan interesantes, por contradictorio que suene (en realidad el problema es el de siempre: lo poco gusta y lo mucho cansa).

La estructura de la novela no terminó de convencerme, al principio me tiré bastantes páginas desorientada y me armaba un lío con los nombres y con quién era cada personaje. Tampoco me gustó cómo en ocasiones sucedía algo importante y de golpe se terminaba el capítulo, tras lo cual se pasaba a otra cosa como si nada, sin apenas dar explicaciones. En este sentido, me chirrió especialmente el transcurso del primer viaje que Sara realiza con Carvajal y lo que sucede al final de este, no diré más para no hacer spoiler, pero a mí por lo menos me faltaron muchas explicaciones y detalles.

En general la novela no está mal, no creo que me acuerde mucho de ella de aquí un tiempo, pero ayuda a pasar un rato entretenido, aunque creo que empieza bastante bien y poco a poco el interés va decayendo. Creo que el autor podría haber creado un clima de suspense mucho mejor; bajo mi punto de vista no se explota lo suficiente el tema de los libros desaparecidos, que podría haber generado situaciones misteriosas muy atrayentes. En cambio, se explaya en exceso en amoríos tontos o sobre todo en los rollos interminables de personajes insufribles, como por ejemplo el ex militar al que conoceréis durante el transcurso de la historia.

Como nota final le doy un 7 sobre 10, y os la recomiendo si os apetece leer algo que suene mucho a “castellano” y os interesa el tema del teatro, más en concreto La Celestina.

 

Advertisements