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Este libro me ha absorbido por completo, llegando al punto de desesperarme cuando me veía obligada a abandonar la lectura, de las ganas que tenía de saber qué pasaba después y, sobre todo, cómo acababa la historia… Antes de daros más detalles, os dejo como siempre la portada (pongo la versión inglesa, dado que la imagen tenía mejor calidad que la española) y el argumento de la novela.


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Tras la desaparición de su marido, ella quería saber. Pronto deseará no haber sabido.

Cuando Catherine despierta sola una mañana, piensa que su marido ha salido a correr antes de ir al trabajo, pero Simon nunca llega a la oficina. Sus zapatillas siguen junto a la entrada. No falta nada, solo él. Catherine sabe que a Simon le ha pasado algo. Él no la dejaría así sin más. No abandonaría a los niños. Pero Simon sabe la verdad, sabe por qué se ha ido y lo que ha hecho. Sabe cosas de su matrimonio que destrozarían a su esposa. Sabe que los recuerdos a los que ella se aferra son mentira.

Mientras Catherine se enfrenta a una realidad nueva y oscura en casa, Simon recorre medio mundo y hace todo lo posible por ir siempre un paso por delante de la verdad. Pero no puede esconderse eternamente. Así que cuando reaparece, veinticinco años después, Catherine descubrirá por fin quién es. Y deseará no haberlo sabido nunca.


Tal y como se explica en la sinopsis, Catherine es una mujer de treinta y pocos, que pese a su juventud carga ya con tres hijos y con ciertos traumas recientes que no se nos desvelarán hasta el final de la novela. Un buen día, su marido, Simon, desaparece sin dejar rastro. Los años pasan y, al final, Catherine termina dándole por muerto… Cuál será la sorpresa cuando, veinticinco años después, Simon reaparezca en su puerta para darle la explicación que lleva todos esos años esperando.

Os garantizo que os pasaréis todo el libro muriendo porque llegue el desenlace, en el cual se nos revele por fin el motivo por el cual Simon desapareció… y, a la vez, temiendo que ello ocurra, pues significará que esta magnífica novela está llegando a su fin.

En cualquier caso, os tocará esperar un buen montón de páginas para saber qué empujó a este joven treintañero, esposo ejemplar y padre de tres hijos, para coger un buen día la puerta y marcharse sin volver la vista atrás. La espera, sin embargo, se os hará amena mientras, en una estructura que combina diversos tiempos y dos voces distintas, se va desgranando la evolución de los protagonistas a partir del punto de inflexión que marcó sus vidas para siempre.

Siempre bajo una indicación del momento temporal en que nos hallamos, Catherine y Simon irán explicando por turnos y en primera persona cómo cada uno superó la separación, así como los eventos más significativos que han tenido lugar a lo largo de estos veinticinco años. Os aseguro que las sorpresas se sucederán una tras otra, sin dejar tiempo para que os aburráis ni un segundo.

Solo le veo dos defectos a este libro. Uno, que es adictivo y os costará muchísimo dejar de leer (de acuerdo, en realidad, esto no es un defecto); el segundo, que el desenlace puede parecer un poco absurdo en un primer momento. No obstante, si reflexionáis a fondo sobre lo que acabáis de leer y os centráis en el retrato psicológico de los protagonistas que habréis configurado en vuestra cabeza gracias a sus pormenorizadas biografías, os daréis cuenta de que tal vez tenga más sentido del que parece a simple vista.

Y no añado más para no hacer spoiler.

Ya que menciono los rasgos psicológicos, comentar que los personajes son impecables y en todo momento actúan de forma lógica y verosímil. Respecto a esto último, una vez más os tendréis que basar en lo que sabéis de cada uno y no dejaros llevar por el shock inicial que os irán produciendo las decisiones tomadas por los dos protagonistas, pues a primera vista hay cosas que pueden parecer demenciales o difíciles de creer, pero mi consejo es que esperéis a ir averiguando más rasgos de personalidad de cada uno. A mí, por lo menos, me encantó ir viendo cómo evolucionaban y se adaptaban a sus nuevas vidas, cómo se transformaban en personas nuevas para, al mismo tiempo, no dejar nunca de ser quienes eran en un primer momento.

Me hubiera encantado que el libro continuara eternamente, pero tras el chocante final, casi que lo mejor es no saber qué más ocurre con los personajes, porque creo que han sufrido ya bastantes tragedias.

A través de las páginas de esta novela he vivido muchas cosas. He sentido como si viajara a lo largo y ancho de Estados Unidos, cómo si tuviera que hacer malabarismos con varios empleos y reinventarme como mujer y como persona. He sentido el dolor de perder a alguien y, sobre todo, la desesperación paranoica de no obtener un por qué, la locura ante la ausencia de respuestas, la obligación de seguir adelante por tus hijos cuando tu vida entera se ha derrumbado como un castillo de naipes. Y sobre todo, he sentido rabia, una rabia violenta y casi efervescente que fue intensificándose a medida que avanzaba en la novela, hasta desbordarse como las aguas de una presa después de una violenta tormenta. Y qué queréis que os diga: para mí, un libro capaz de hacerte sentir tantas cosas, tiene que ser por fuerza un buen libro.

La novela no solo me hizo experimentar sentimientos negativos, pues entre sus páginas también hay momentos para la esperanza, la ilusión y la realización personal, así como el cumplimiento de los sueños. Y sobre todo, para darse cuenta de que las personas somos más fuertes de lo que parecemos. Además, incluye temas con los que todos podemos identificarnos hoy en día, como el cáncer, las adicciones (drogas, alcoholismo), la maternidad, la depresión y muchos otros.

Sin embargo, el asunto central que nos presenta la historia, y que por lo menos a mí me fascina, es… ¿conocemos de verdad a aquellos que nos rodean? Y no hablo de simples amigos o conocidos, sino a nuestra familia, a las personas con quienes compartimos nuestra vida. ¿O, tal vez, es posible que todos nos pongamos máscaras, y que nadie conozca a nadie realmente?

Cambiando de tercio, me ha sorprendido no ser capaz de encontrar el resto de novelas de este autor traducidas. He logrado hacerme con varios de sus títulos en inglés, y pese a ser traductora y profesora de dicho idioma, confieso que siempre me ha dado un poco de pereza tener que leer en una lengua que no es la mía, así que ya veré si finalmente me las leo, porque comencé una y no me convencía demasiado.

Otra sorpresa fue descubrir que el título original de la obra era otro y años después, al reeditarse, se cambió a Cuando desapareciste. Mi aconsejo es que no busquéis ni el título original ni, sobre todo, la sinopsis del libro en inglés, dado que bajo mi punto de vista, destripan en exceso la novela. La versión del argumento en español me gusta mucho más puesto que está mucho más abierta a la especulación y no desvela detalles clave de la trama.

Mi nota final para este novela es un 9 sobre 10, y os la recomiendo si os apetece embarcaros en una historia trepidante que os dejará sin aliento. Solo espero que el libro os dure más que a mí, y que vuestra ansiedad no os haga devorarlo en dos días 🙂

 

¿Alguno de vosotros ha leído este libro? ¿Qué opináis del tema central, os parece posible llegar a conocer a alguien al 100%?

Espero vuestros comentarios, y por favor, no dudéis en darle al * Me gusta * aquí debajo si habéis disfrutado con esta reseña 🙂