Las furias (Katie Lowe)

Andaba yo en una de mis sesiones de caza por el Fnac cuando me llamó la atención el título de este libro. Al leer la sinopsis, terminé de convencerme de que debía leerlo por los temas que aparecían en él: brujería, adolescentes, colegios con un toque lujoso y decadente, mitos griegos…

¿Os parece que os cuente si la lectura valió la pena?

¡Veamos primero la portada y el argumento!


 

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En 1998, una chica de dieciséis años, vestida de blanco y meciéndose en un columpio, aparece muerta en el elitista colegio femenino Elm Hollow, emplazado en una pequeña localidad costera con un tenebroso pasado vinculado a los procesos por brujería del siglo XVII.

Un año antes, tras la muerte de su padre y su hermana en un trágico accidente, Violet comienza sus estudios en la prestigiosa institución, donde enseguida se siente fascinada por tres de sus compañeras y por su carismática y misteriosa profesora de arte, quien la invita a formar parte de un selecto y secreto grupo de clases sobre mitología. Muy pronto, la figura de las furias, divinidades romanas de la venganza, empieza a ejercer tal magnetismo sobre las adolescentes que estas se ven arrastradas sin control hacia su lado más oscuro. ¿Hasta dónde llegarán para protegerse mutuamente… o para destruirse?

Con su impecable dosificación del suspense, el estremecedor de­but de Katie Lowe desarrolla una adictiva historia en la que la novela de iniciación y sus ritos de paso conjugan con el mejor thriller.


¿DE QUÉ VA LA NOVELA?

La trama de Las furias es un poco complicada de describir, dado que no es en absoluto tan clara ni evidente como se describe en la sinopsis aquí encima.

En resumen, podríamos decir que un grupo de adolescentes descarriadas una de cuyas integrantes desapareció recientemente deciden acoger entre ellas a un nuevo miembro (o víctima, como lo veo yo) cuando esta ingresa en el instituto. Se trata de Violet, una joven que unos meses atrás presenció la trágica muerte de su padre y su hermana pequeña en un accidente de coche del cual ella, milagrosamente, salió ilesa. En la actualidad vive con su madre en una casa vieja de la cual ninguna de las dos se hace cargo nunca todo está sucio, desordenado o cayéndose a trozos, ya que Violet no tiene una salud mental muy sólida y su madre está aun peor: pasa los días borracha o durmiendo gracias a los somníferos, sin necesidad de trabajar gracias al seguro de vida que cobró tras la muerte de su esposo. Con ese dinero ambas podrían vivir mucho mejor alimentarse como Dios manda, arreglar la casa, etc.— pero ambas se hallan en un estado demasiado depresivo para siquiera planteárselo.

Con semejante panorama, y al carecer de ninguna figura parental de referencia, a Violet le será muy fácil dejarse arrastrar por su nueva mejor amiga Robin la líder del clan que decidirá “adoptarla”, por quien pronto comenzará a sentir una malsana fascinación, casi podría decirse enamoramiento. Robin es un personaje por un lado complejo y por el otro absurdo, pero mejor dejo que la descubráis por vosotros mismos.

Otro tanto le sucederá a Violet con la profesora de arte, aunque ella no es la única, pues su grupo de amigas parecen igualmente absorbidas por ella, y compiten en cierto modo por ganarse su favor o simpatía. Esta admiración por la profesora, sin embargo, no me resultó para nada comprensible, ni tan siquiera verosímil, y os detallaré por qué en un párrafo aparte, pues el tema lo merece.

Para empezar, en mi humilde opinión, de “misteriosa y carismática”, la profesora tiene bien poco. Se trata de una mujer bastante mayor, cuya ropa o aspecto no se salen de lo común: en ningún momento se la describe como especial ni particularmente bella, y a mí no me pareció que destacara demasiado por su inteligencia. Es cierto, sin embargo, que sus métodos pueden calificarse de poco ortodoxos, y es que la mujer ha creado un grupo de alumnas secreto, con el cual se reúne cada semana para unas lecciones “distintas” de arte (y que a mí no me parecieron tan interesantes, pero en fin). Que las chicas puedan tenerle un mínimo respeto por la autoridad que desprende o la cualidad secreta y elitista del grupo, de acuerdo, pero… ¿por qué esta obsesión galopante con ella? Ni idea.

Por si esto fuera poco, el asunto no resulta en absoluto enigmático, dado que para empezar, no es ni creíble. Si se supone que las alumnas tienen pocas materias comunes para poder inscribirse en otras optativas con las cuales hacer media, y teniendo en cuenta que al final de cada evaluación interpreto que como en todos los colegios los profesores se reúnen en claustro para valorar en conjunto a todos los alumnos…  ¿cómo podría justificar dicha maestra las notas otorgadas a su grupo de alumnas particular? Y además, ¿qué necesidad hay de esconder estas clases?

A medida que el lector avanza en la lectura, irá quedando un poco más claro cómo se originaron estas clases “especiales” y por qué se mantienen en secreto… pero toda la idea a mí se me antojó como muy ridícula. Y tal y como yo lo vi, la profesora no tiene ninguna culpa de toda la serie de sucesos violentos y mezquinos en los que se verán inmersas las chicas a lo largo de la novela, y cuya única explicación es que están todas para que las encierren.

Para acabar, podéis quedaros con esta idea: el argumento de la obra es más o menos el que se describe en la contraportada, pero restándole la supuesta influencia de la profesora y las dosis de misterio. Bajo mi punto de vista, la novela termina convirtiéndose en una especie de tíovivo sin control, en el cual el lector se ve obligado a intentar comprender algo, mientras el mareo por las escenas inconexas y la falta de coherencia general van provocándole un creciente dolor de cabeza.


¿QUÉ ENCONTRAREMOS EN LAS FURIAS...?

Adolescentes, mitología, problemas mentales, familias desestructucturadas, colegios de élite, asesinatos, violencia, caos, drogas, alcohol, brujería y rituales.

Imaginad una mezcla entre las películas Jóvenes y Brujas  y Thirteen, sazonadlo con cualquier manual de mitología griega y añadid un poco de El club de los poetas muertos, pero sin el verdadero carisma del profesor. Batidlo a máxima potencia hasta que salga un mejunje efervescente y turbulento, y os haréis una imagen bastante acertada de esta obra.


PUNTOS POSITIVOS
  • Pese a sus muchos defectos, la obra se hace adictiva por lo brutal de sus escenas.
  • Las 320 páginas se leen relativamente rápido, pues la novela engancha y es difícil dejarla (ni que sea por la ilusa creencia de que el desenlace nos aclarará algo).
  • Hay descripciones e imágenes muy bellas, sobre todo del pueblo y el colegio.
  • Toda la parte en la que se habla de mitología es fascinante.
  • Hay muchos conceptos profundos y hermosos en la historia, sobre temas tan elementales como la vida, la infancia, la adolescencia, la autoestima…
  • Los defectos de la trama no son lo bastante extremos como para que no puedan repararse. La historia tiene mucho potencial, solo necesita un buen pulido.
PUNTOS NEGATIVOS
  • La redacción caótica y atolondrada de la autora, así como el cambio brusco de escenas que dificultan la comprensión del libro.
  • Los diálogos poco naturales, en ocasiones casi incomprensibles, pues se dejan un montón de conversaciones a medias.
  • El tema tan arquetípico y manido de las adolescentes conflictivas, siempre siguiendo el mismo patrón: familias desestructuradas, alcohol, drogas…
  • La profesora, Anabel, se nos pinta en la sinopsis como un personaje clave, y yo no le encontré nada en absoluto que justificase la supuesta admiración que las chicas sentían por ella. Al margen que apenas tiene peso o importancia en la novela realmente, como ya he comentado antes.
  • Hay una brutal falta de verosimilitud, bajo mi punto de vista, en la psicología de las cuatro protagonistas, incluso de algún personaje femenino más. A menos que el lector deba autosugestionarse para creer que se nos está hablando de un universo paralelo, en el cual casi todo el mundo es un psicópata capaz de asesinar a sangre fría a quien sea, por el motivo que sea…
  • Ya lo he mencionado más o menos en el primer punto, pero a la novela le falta estructura. Da la sensación de que la historia va a la deriva, de que no son más que un atajo de escenas y de momentos unidos sin ton ni son y arrojados al lector con la esperanza de que este los hilvane en su mente.
  • Nada (y digo NADA) queda claro. En la mayor parte de casos, no se sabe quién ha matado a quién, si ha sido por intervención de algún ente sobrenatural o porque son todos unas psicópatas.
  • En suma, el libro resulta absurdo y, en ocasiones, incluso aburrido. Es como si ni la escritora supiera lo que quiere contarnos realmente.

CONCLUSIÓN

Como nota final, puntúo esta novela con un 6 sobre 10: pese a algunos momentos interesantes y a la belleza de los mitos griegos, la trama hace aguas por todas partes. No hay casi nada que quede claro para el lector una vez llegado el desenlace, y es por eso que no puedo recomendárosla. Aun así, y para ser benevolente, he optado por darle algo más que un aprobado, pues considero que la obra tiene mucho potencial, solo que mal explotado. Además, le reconozco los ratos de entretenimiento e incluso adicción que me produjo gracias a los elementos fascinantes de la trama y a la belleza de su prosa.

Antes de despedirme, deseo compartir con vosotros un fragmento que me gustó mucho, y en el cual podréis comprobar esta belleza que os describía hace un momento.

Os lo dejo aquí debajo:

Aún soy incapaz de comprender que se valore positivamente la entrada a la edad adulta, la “pérdida” de las viejas formas de pensar y la aspiración a una vida que se vive en un nivel simple y apagado. Casarse, ir al trabajo y dejar de maravillarse. La marcha hacia la muerte por un camino en el que perdemos el conocimiento por la intuición, el amor por la belleza y la alegría. Los procedimientos repetitivos y tediosos de unos empleos sin propósito y el entretenimiento vacío que se antepone a la experiencia cargada de significado. Nos dedicamos a llenar las horas de vigilia hasta que podemos sumergirnos en un dormir errático y sin sueños. Conversaciones anodinas, hora tras hora, sin ideas que las sustenten, arrastrándonos momento a momento hacia el abismo.

Antes de despedirme, deciros que si habéis sido capaces de quedaros más con los detalles positivos que con los negativos de mi reseña, y os apetece embarcaros en la lectura de Las furias… adelante. Yo, por mi parte, me mantendré a la espera de que Katie Lowe publique otra novela, y si el argumento me interesa es probable que le dé otra oportunidad.

A N T E S   D E    M A R C H A R O S …

Si habeís leído esta obra y queréis comentarme algo, no dudéis en dejarme unas palabras aquí debajo. Y por favor, dadle al Like si habéis disfrutado con esta reseña.

 

2 comentarios en “Las furias (Katie Lowe)

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